Mejorar el agarre de la pala de pádel no es un capricho: es una mejora directa de control, comodidad y estabilidad en cada golpe. Si alguna vez sentiste que la pala “se mueve”, que el sudor te arruina los bloqueos o que en el tercer set tu mano ya no responde, este artículo es para vos.
1) Elegí el grosor correcto (la base de todo)
Antes de comprar accesorios, asegurate de que el grosor de la empuñadura sea el adecuado. Un agarre demasiado fino obliga a apretar de más (fatiga), y uno demasiado grueso te quita movilidad de muñeca.
- Si apretás demasiado para “sentirte seguro”, probablemente te falta grosor.
- Si te cuesta cambiar rápido la empuñadura o sentís torpeza, probablemente te sobra grosor.
2) Overgrip: el upgrade más barato y más efectivo
Un buen overgrip mejora el tacto, absorbe sudor y te da una sensación más firme. Si querés una mejora inmediata, este es el primer paso.
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3) Undergrip (gel/foam): si buscás más comodidad y amortiguación
Si jugás seguido o querés una empuñadura más cómoda, el undergrip (o grip de gel) ayuda a mejorar la sensación y la estabilidad del mango. Además, puede darte un extra de confort en partidos largos.
✅ Recomendado: undergrip de gel (ideal como base antes del overgrip).
4) Manos secas: el secreto más simple (y más ignorado)
La humedad es el enemigo del control. Si transpirás mucho, priorizá:
- Overgrips con buena absorción
- Toalla entre puntos
- Y si el sudor es heavy, un antideslizante
🔥 Para humedad y calor extremo: spray antideslizante para agarre.
5) Ajustá la presión: más control con menos tensión
Muchos jugadores pierden control por apretar demasiado. La regla práctica:
- En defensa: agarre más relajado para sentir la bola.
- En ataque: firmeza puntual al impactar, sin quedarte “duro” todo el punto.
Menos tensión sostenida = más precisión y menos fatiga en antebrazo.
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